lunes, 26 de noviembre de 2012

Eres muy joven para (...), ¿no?

Completa el paréntesis con lo que quieras.

Nunca sé qué contestar cuando me dicen esto. Seguro que te ha pasado más de una vez, gente que intenta vivir un eterno síndrome de Peter Pan y en vez de alegrarse por tus progresos te augura un futuro negro. Unos por coraje, otros por tener un don, otros por constancia... La cuestión es que somos muchos los jóvenes que tenemos claro lo que queremos, que hacemos lo que nos gusta y que encima vivimos de ello. Curiosamente somos los que no hemos estado sin trabajo ni un día, no se nos han caído los anillos para nada y le hemos puesto buena cara hasta al mismísimo diablo con tal de seguir forjando un futuro mejor, nuestro futuro. Porque tu futuro lo decides tú, no te engañes, no vas a heredar la gran empresa para la que trabajas, y lo siento, Patricia Conde no será tu mujer. Mírate, eres bueno en algo, aunque solo sea en ser conformista, asúmelo y trabaja para explotar ese algo, lo llevas dentro, no te llegará con los años. 
Está bien ser ambicioso, pero es mucho mejor ser realista y ya ni te digo ser oportunista! Nunca he entendido por qué el oportunismo se ve como algo malo, ser oportunista no es otra cosa que tener las cosas claras, coger tu turno, y que el de delante tuyo no se entere de que tiene que ser atendido. Quizás en la carnicería si que le dirías al de delante "eh! Despierta que te toca!", pero en los pequeños momentos que te ofrece el destino, o eres oportunista, o tu objetivo tendrá que esperar un poco más y nunca sabrás si el resultado hubiera sido el mismo. Por eso justifico, admiro, apoyo y respeto a todos aquellos que con menos de treinta años han encontrado su oportunidad y han tenido el coraje de cogerla y convertirla en forma de vida. 
Por eso cuando alguien te pregunte eres muy joven para (...), ¿no?, sonríele y dale las gracias, te está felicitando desde la más amarga de sus envidias.

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